My insights "making sense". || Cuando la fuerte Angélica se derrumba.

Cuando la fuerte Angélica se derrumba.

Septiembre 2017

Viernes 6:00 am suena el despertador de Angélica por tercera vez. Levantarse de su cama es como bajarse de un helicóptero en movimiento. Las punzadas del dolor de cabeza parecen martillazos que con escalofríos, náuseas y una sensación de desmayarse la acompañan a despertar a sus 4 hijos que cuando los sube al camión del colegio se mete bañar para ir a desayunar con Lucía. Angélica es una mujer de 42 años casada desde hace 20 con Alberto. Su vida diaria transcurre entre su trabajo como diseñadora de joyería y el cuidado de su familia. Tiene algunos hobbies como el baile, la jardinería y la repostería que ya no ha practicado por falta de tiempo.

El fin de semana anterior pasó gran parte de su tiempo acompañando a Francesca su comadre en el velorio de su mamá. El domingo en la noche no podía dormir, se sentía muy agitada. El lunes inició la nueva semana muy cansada. Los eventos en los que siente intensas alegrías y/o intensas tristezas la dejan siempre tan drenada y agotada como si hubiera corrido un maratón de 42 km. Sin embargo, para Angélica las responsabilidades de su familia y su trabajo son lo primero así que temprano se levantó para iniciar su ajetreada jornada semanal. Cuando salía de hacer la compra en el supermercado, lista para dirigirse a una cita de trabajo, recibió la llamada de su abogado avisándole que su antigua socia le envió documentos que firmó hace tiempo en los que Angélica queda en desventaja al disolverse la sociedad. Sintió como si le hubieran dado un puñetazo en el estómago que la dejó sin aire. No había nada que hacer y a pesar de que no es una gran cantidad de dinero el que pierde, sentirse traicionada es como una pequeña muerte en un lugar de su corazón.

Continúa su semana con dolores de cabeza, el estómago inflamado y un cansancio que sus hijos le reclaman como falta de atención. Llega el viernes y a pesar de sentir como si estuviera en un helicóptero dando vueltas, se arregló y llegó al desayuno. Lucía es una amiga de la infancia con la que por malos entendidos se distanció hace tiempo. Angélica no se atreve a cancelarle ya que teme que su amiga lo tome como una falta de interés. Llega al restaurante mareada, con las punzadas que martillan su cabeza y el estómago como una licuadora en el número 10 de revolución. Mientras desayunan le parece escuchar la voz de Lucía como un eco a lo lejos y hace todo su esfuerzo para que su amiga no lo note. Siente mucho cariño por Lucía y quiere recuperar la relación, así que se esfuerza por mostrarse atenta.

Cuando Lucía saca los temas del malentendido que las distanció, Angélica con su debilidad física sumada a la nostalgia del tiempo perdido llora. Terminan y se despiden quedando en verse pronto y dejar todo atrás. Angélica se sube a su coche temblorosa con escalofríos que le erizan la piel, le llama a Alberto para que la alcance en el hospital. Cuando llega a urgencias tiembla, no puede parar de llorar, siente opresión en el pecho y mucho miedo. Cuando llega Alberto llega los doctores lo reciben con el diagnóstico “Angélica está pasando por un ataque de pánico”…… ¡Si quieres conocer más de la historia de Angélica continuará el lunes 25 de septiembre!



Mariana García Quintana © Copyright. Todos los Derechos Reservados. Septiembre 2017



Mariana García Quintana | Blog

By Mariana García Quintana

Madre, esposa y psicóloga clínica por la Universidad Iberoamericana, con una maestría en Psicoterapia Gestalt, estudios en Psicoterapia de Arte, Mind Body Medicine, Psicología Profunda, Coaching y Teología.

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