My insights "making sense". || Marilú y sus atracones de comida.

Marilú y sus atracones de comida

Noviembre 2017

En las noches después de cenarse su panela asado con ensalada se metía a su clóset y abría con mucha prisa el último cajón. Sacaba sus mantecadas, cuernitos, y galletas. Se sentaba en el escalón que daba al baño a media luz. Sola y en silencio comía hasta sentirse “llena”. Para Marilú sentirse “llena” era lograr que desapareciera el vació en su estómago y el nudo que le oprimía el pecho. Marilú tenía quince años. En su infancia fue muy alegre, sensible y empática con los demás. Con la llegada de la adolescencia lo sensible y empática permaneció. La alegría empezó a convertirse en temor a no poder controlarse y sentirse juzgada por los demás. Levantarse todos los días se empezó a convertir en una lucha interna consigo misma. Por un lado estaban sus ganas de sentirse delgada para ser vista y aceptada por los demás . Por el otro lado estaban el nudo en el pecho y el vacío en el estómago que trataba de aliviar comiendo. Cuando lo “llenaba” amanecía al día siguiente sintiendo culpa y vergüenza.

El corazón de Marilú estaba triste. No se quería a sí misma. Sentía mucha vergüenza. Tenía miedo de sí misma y de los demás. No sabía lo que le sucedía. En aquellos momentos se movía por su sensaciones y la que predominaba eran el vacío en el estómago y el nudo en el pecho. Algunas noches en su cama sentía que le faltaba el aire. Con la comida buscaba alivio que después de unas horas se convertía en sentimientos de culpa y vergüenza.

Pasó 8 años en esta lucha interna hasta que encontró alguien que le enseñó a darle nombre a lo que sentía. Las palabras le ayudaron a comprenderse a sí misma. Cuando Marilú pudo darse cuenta a que le tenía tanto miedo empezó a sentir alivio y paz consigo misma. Aprendió a conocer aquello que desata su ansiedad. Comprendió que no era su culpa sentirla y aprendió otras maneras de darle alivio. Marilú es una persona altamente sensible que no encontraba palabras para expresar lo que sentía. Los adultos a su alrededor se preocupaban y trataban de ayudarla llevándola a nutriólogos y preparándole comidas sanas. Sin embargo, ese no era el problema. Sólo era la punta del iceberg que escondía en el fondo una gran sensibilidad abrumada por el miedo que le despertaron los cambios físicos, psicológicos y sociales que surgen en la adolescencia.

Gracias a que pudo conocerse a sí misma, nombrar lo que le sentía y encontrar formas saludables para dar alivio a su ansiedad hoy Marilú disfruta de sí misma y de la comida. La lucha interna sigue existiendo, la diferencia es que ahora la reconoce y le encuentra un sentido. Al reconocerla ya no necesita correr a la despensa buscando eliminarla. Al darle sentido siente más confianza en las señales que le mandan su cuerpo y sus emociones. Las palabras y el cariño hacia ella misma han sustituido sus atracones de comida.



Mariana García Quintana © Copyright. Todos los Derechos Reservados. Noviembre 2017



Mariana García Quintana | Blog

By Mariana García Quintana

Madre, esposa y psicóloga clínica por la Universidad Iberoamericana, con una maestría en Psicoterapia Gestalt, estudios en Psicoterapia de Arte, Mind Body Medicine, Psicología Profunda, Coaching y Teología.

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