Blog: El Tejido de Mariana || Marisa, yo y nuestra  búsqueda de la verdad.

Marisa, yo y nuestra búsqueda de la verdad.

Febrero 2018

¿Qué quería Marisa? Vivir al máximo. Desde que cumplió 14 años hablaba de buscar experiencias “supremas”. Quería sentirse libre y plena, estar más allá del bien y del mal. Se quejaba de la sociedad en la que vivíamos y la monotonía de nuestro ambiente. Yo recuerdo que pensaba lo mismo pero soñaba con encontrarlo en una familia. Marisa soñaba con irse lejos para encontrar su “lugar feliz”. Juntas creábamos, cada quien a su manera, mundos mágicos y personajes maravillosos que harían que tuviéramos un futuro emocionante. La creación de historias terminó cuando cumplimos 18 años. Mi amiga se empeñó y sus papas le autorizaron estudiar la carrera en el extranjero. Desde entonces nunca volvió a vivir en México. Cursó la carrera de relaciones internacionales en diferentes planteles de universidades alrededor del mundo. Asistió a retiros y encuentros de diversas religiones y filosofías. Viajó sin parar. Siempre ansiando una verdad que la hiciera sentir una inmensa alegría.

Hoy regresa a México para su cumpleaños número cuarenta y planea quedarse una temporada larga. Aunque nunca perdimos contacto por cartas, mails y chats nuestra comunicación se volvió más superficial. Nos felicitábamos en nuestros cumpleaños y comentábamos algunas noticias cotidianas. Este domingo me avisó que ya estaba en casa de sus papás y quedamos de vernos el miércoles en la mía.

Me hizo ilusión volver a estar una tarde con Marisa. Fui al que era nuestro café favorito y compré las galletas rellenas de chocolate que nos gustaban. Preparé la limonada que bebíamos mientras soñábamos juntas. Desde que se fue nunca volvió a pasar largas horas en mi casa ni yo en la suya. Al igual que ella yo siempre he andado buscando respuesta y herramientas para cumplir mis sueños. La diferencia es que yo soy sedentaria. Me he mantenido en México involucrándome en mundos intelectuales, esotéricos, sentimentales, artísticos, etc. He dado la vuelta el mundo a través de algunos viajes, investigando en Internet, uniéndome a grupos de estudio internacionales y descubriendo el mundo en mí casa, familia comunidad y país. El miércoles recibí a Marisa en mi casa. Después de un rato compartiendo anécdotas, respuestas, aprendizajes y reflexiones saqué el platón con nuestras galletas favoritas y la limonada. Las dos nos reímos al verlas y recordar los viejos tiempos comiendo y bebiendo mientras reformábamos nuestra sociedad y arreglábamos el mundo.

Para comenzar hicimos nuestro viejo ritual de partir una galleta en dos e introducirla en la boca. Mientras el chocolate se deshacía le dimos un sorbo a la limonada. A ambas se nos desorbitaron los ojos y no pudimos hablar. Sentir la explosión de sabores en la boca acompañada de los recuerdos nos sacó unas cuantas lágrimas. Nos volteamos a ver y las carcajadas se soltaron para no parar.

Me sentí feliz, extasiada, en confianza y descubriendo la verdad. Mi única angustia era que ese momento se terminara. Marisa experimentó lo mismo. Ambas hemos vivido 25 años buscando y encontrando emociones fuertes, lugares felices y verdades. Las galletas y la limonada nos llevaron más allá de lo cotidiano para descubrir un lugar muy feliz estando juntas. Nos emocionamos compartiendo galletas, limonada, miradas de complicidad y muchas risas. A los cuarenta años cerramos un ciclo y estamos listas para abrir otro. Marisa y yo encontramos al estar juntas ese “lugar feliz” y descubrimos una verdad que añorábamos desde que éramos adolescentes.



Mariana García Quintana © Copyright. Todos los Derechos Reservados. Febrero 2018



Mariana García Quintana | Blog

By Mariana García Quintana

Madre, esposa y psicóloga clínica por la Universidad Iberoamericana, con una maestría en Psicoterapia Gestalt, estudios en Psicoterapia de Arte, Mind Body Medicine, Psicología Profunda, Coaching y Teología.

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