Parejas altamente sensibles

¿TU PAREJA ES MUY SENSIBLE E INTENSA?

Si contestaste que si necesitas saber que tu pareja es parte de un 20% de la población que nacen con una diferencia biológica en su sistema nervioso, significa que literalmente procesan información e ideas más profundamente que otras, lo que conducen a sus mayores fortalezas y también a su vulnerabilidad ocasional.

Si no eres una persona altamente sensible, puede ser difícil para ti comprender por qué tu pareja reacciona de una manera particular en ciertas situaciones. Por eso hoy quiero compartirte algunos datos que caracterizan a las personas altamente sensibles y cómo puedes disfrutar de ellos a la vez que eres su soporte como pareja.

LAS PERSONAS ALTAMENTE SENSIBLES (HSP) SON:

– Profundamente reflexivas.
– A menudo creativas.
– Sienten las cosas profundamente.

Esto no significa que es frágil, débil o que la tienes que cuidar el doble que a cualquier otra persona. Simplemente es una cuestión de cuidados y respeto distintos. Y para ello deberás trabajar en comprender y observar para poder anticiparte a veces a las necesidades que viva tu pareja en ciertos momentos. Aprender a cuidar a tu pareja tal y como es. Para ello es esencial una buena comunicación, no tienes que ser adivin@ y saber qué quiere, qué le pasa o qué requiere de ti o del mundo a cada momento. Para eso están las conversaciones desde el respeto.

ALGUNOS TESTIMONIOS DE GENTE MUY SENSIBLE E INTENSA.

“Las grandes multitudes realmente me estresan, no puedo soportar los ruidos fuertes, las hermosas obras de arte pueden hacerme llorar, y tener demasiados correos electrónicos o textos no leídos me produce ansiedad. Mi esposo sabe cómo identificar situaciones que pueden causarme estrés y tengo mucha suerte de que siempre me apoye y haga todo lo posible para ayudarme a aliviar los sentimientos negativos” A.M. Rooney.

“En el fondo, como HSP, lo que quiero de mis relaciones es compartir algo de mi profundo amor y alegría con mi pareja. Veo el mundo con ojos apasionados y vivo grandes emociones. No hay nada que me dé más alegría que traer los aspectos positivos de esa existencia a la realidad de mi pareja, y nada más aterrador que rechazarlos”. – T. Batsford.

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